Jenny Rivera y Sandy Hook
Estoy sentada tratando de hilar las muchas ideas que tengo de todo lo que he estado leyendo. De por sí son tristes y nostálgicas. Se refuerzan estos sentimientos con este día gris, frío y lluvioso, son las 3 de la tarde y va a oscurecer muy pronto. De fondo se escuchan las canciones navideñas, es la misma estación de radio para muchas de las franquicias más importantes de los Estados Unidos. En eso sí son muy comunitaristas. Puedes coger un tren o un autobús, si te quedas dormido, al despertar, vas a ver casi siempre las mismas cosas: una walgreens en la esquina, un starbucks por supuesto! Tal vez un Subway o un Jack in the box. O sea, puedes pensar que sigues en el mismo lugar donde partiste. Muy común todo. Sin embargo, este es uno de los países que más refuerza el sentido individual de las personas. Pero, en cuanto al consumismo se refiere hay un comunitarismo exacerbado: especialmente en la manera en cómo se comportan las principales cadenas comerciales.
En fin, pero aquí estoy de todas maneras, imagino que ya saben donde, hay uno de estos cafés en cada esquina. Honestamente, me enteré de la muerte de “la Diva de la banda hasta” el lunes, no fue así con lo de la masacre escolar en Newtown, Connecticut. Lo cuál quiere decir dos cosas: a) que los domingos normalmente no checo mi Twitter ni leo nada de noticias sólo veo mi facebook y b) qué importa mucho quienes son tus “amigos” en Factbook y a quienes estás siguiendo en Twitter. Lo cual implica qué, en medio de esta feroz “normalización colectiva” de medios y publicidad, aún se puede ser un poquito individualista.
El lunes iba en el autobús, abrí mi Twitter y casi cuando recién había ocurrido la tragedia en la escuela Sandy Hook pude ver los detalles de la situación y un video, aquí era muy temprano pero es porque estamos con hora del pácifico y todo esto ocurrió en el este. Más allá de mis lagrimas y que de verdad es una de las más terribles noticias que he leído, es un pretexto para pensar con seriedad no sólo algunos derechos muy individuales que consagra la ley sino en revivir, desempolvar y sacudir, ese viejo debate entre comunitarismo e individualismo.
Normalmente, mis compañeros de trabajo NUNCA se enteran de nada y no siguen mucho las noticias, excepto las de espectáculos. Por esta razón, ellos supieron primero las noticias lamentables sobre la Sra. Rivera pero hasta hoy muchos de ellos desconocen lo de la muerte de los 20 niños y todo el debate que se ha generado en torno al derecho constitucional de poseer un arma en este país.
Insisto, uno decide en que circulo vicioso enrolarse. Todo depende de nuestras preferencias y modo de ver el mundo. Pero eso a su vez depende de todos los factores que influyeron en tu crecimiento. Por eso insisto en que las discusiones en torno a la delgada línea entre qué debería ser común y qué individual están más vivas que nunca.
Más allá del mormo generado por la muerte de la cantante, los programas especiales, las entrevistas y no me queda duda, las honestos sentimientos de dolor por por parte de los fans de la artista, salta la homogenizante explotación de inexistencia física de esta cantante. Al respecto encontré estos comentarios del periodista Alvaro Cueva:
Además, no me cabe en la cabeza que ahora Jenni sea una santa, el talento del universo, la representación perfecta del drama que viven las mujeres latinas ni el ejemplo de historia de éxito que se está diciendo en todas partes. Hasta donde yo me quedé, esta “diva” era más famosa por sus escándalos personales y por sus desplantes que por sus canciones. Ahora la comparan con Pedro Infante. No, por favor, no podemos desinformar así a la gente. Le estamos haciendo un daño a la sociedad. A lo mejor Jenni era muy linda, muy querida, muy chistosa y vendió todos los discos que quiso, pero ni remotamente se puede hablar de ella como se está haciendo. Nomás se soltó la nota y en la mayoría de los programas se dejó de comentar, entre otros temas, el caso de los detenidos tras los disturbios del 1 de diciembre en la Ciudad de México. ¿Ahora entiende cuando le digo que esto es delicado?
Delicado también es saber que tu vecino puede tener 10 rifles en su casa, como el papá del novio de una amiga que colecciona armas y rifles ( ese novio un día le dijo: “si alguien te lastima no dudaría en matar a quien lo haga” y no lo dijo en tono de broma ni de chiste). Nunca sabes si alguien enojado va a tomar esas armas y va a matar a alguien porque sus traumas y sus frustraciones fueron más altos que el miedo a ser castigado o ir al infierno, por esgrimir algo. Uno no puede tener incentivos a no matar si sabes de antemano que no te van a castigar porque no te pueden matar dos veces (normalmente todos estos jóvenes asesinos se suicidan en las escuelas donde han perpetrado su crimen). O bien, de ir al infierno porque simplemente no creen en Dios y por ende, tampoco en el infierno. A diferencia de la tradición judeo-cristiana aquí Dios, los ángeles, los demonios y cualquiera de estas cosas no tienen una importancia de ningún tipo excepto para los disfraces de Halloween. O, simplemente creen que no le importan a nadie (el hermano del asesino declaró al New York Times que no tenía contacto con su hermano desde 2010). En este país el sentido profundamente individualista es muy fuerte. Tener armas en casa y educara así a tus hijos es una combinación muy peligrosa (y ojo, a veces no eres tú quien los está educando sino la tv y los videojuegos).
"No puedes matar a alguien con un arma si no la tienes disponible, pero seguramente no es sólo la disponibilidad de las armas, sino una cultura que modela el uso de esas armas como solución a los problemas, lo que fomenta que sucedan estas masacres", opina Allen McConnell”[1]. "Es una suerte de mentalidad de Rambo, o del videojuego Call of Duty, como forma de resolver los conflictos".
Además, no sólo es más o menos fácil tener una rama, por supuesto tienes que cumplir con un proceso administrativo como el de obtener una licencia de conducir, o incluso uno más sencillo que eso, sino que es perfectamente legal. Como explica el editor para Norteamérica de la BBC, Mark Mardell, los estadounidenses creen que tienen el derecho a poseer armas, no sólo para el deporte o la caza, sino para la autodefensa. Este derecho está consagrado en su documento político más venerado, la Constitución. Las armas son parte de la vida cotidiana. Es por eso que algunos insisten en que aún se debe permitir que la gente porte armas que han sido diseñadas con el único propósito de matar a mucha gente y rápidamente.
¿ Qué tiene que ver el sentido individual de ver la vida con todo esto? Siendo un poco simplistas pero ejemplificativos, podemos apuntar que los individualistas promueven el ejercicio de los objetivos y los deseos propios y en tanto la independencia y la autosuficiencia, mientras se oponen a la mayoría de las intervenciones externas sobre las opciones personales. Tal vez, es por eso que hay opositores del liberalismo que gustan de reprocharles a los liberales que su individualismo rompe con los lazos sociales del hombre, aislándolo de cualquier sociedad o comunidad, dando rienda suelta al egoísmo sin escrúpulos, socavando cualquier solidaridad y haciendo del individuo un ser asocial en el sentido estricto de la palabra. No sé por qué sospecho que estás palabras cobran más sentido en esta sociedad en la que ahora vivo que en mi comunidad zapoteca – mestiza donde me críe. No estoy diciendo que somos mejores ni mucho menos, sólo digo que puedo percibir con más claridad la diferencia, pero como apunté, este mismo sentido colectivo probablemente tenga a mi país metido en el letargo y la tragedia en la que está: vivir por y para las telenovelas, el programa la voz México o cualquier otro show mientras están soñando con venir a este país donde según un comentario dejado en la página de Fox noticias: “ aquí matan a más personas por mes por disparos con armas encontradas en la casa, que en Afganistan” según la fuente que citaba esta persona eran 900 al mes. Eso es más de lo que está matando el crimen organizado en México. O bien, donde las personas son encontradas muertas después de días porque sus hijos o nietos tienen una “busy life”. Aquí la mayoría de las familias se ven una vez al año o algunos no se ven ni se hablan en meses o años y es visto como algo perfectamente normal y valido porque están viviendo sus vidas.
Sin embargo, dolor y amor aún siguen hermanando a los seres humanos y por más individual que seas no puedes dejar de conmoverte ante la muerte, incluso si sólo es por el sentido individual de pensar en “¿que estoy haciendo con mi propio tiempo? O usar el nombre de la cantante como gancho para que la gente lea tu artículo! Ja!
Reforzar el sentido del individuo como ente poseedor de los derechos humanos no está nada mal y eso es uno de los grandes logros de las “sociedades avanzadas y modernas” del siglo XXI, sin embargo, algo se perdió en el camino. Lo triste es que en las “sociedades en desarrollo” parece que nos estamos quedando con lo peor de los dos mundos!
Aún así, esperanza, es con lo que me quedo, iniciando este año. Como dice Martin Luter King: “si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”. Feliz año nuevo, lectores.
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